La salud pública enfrenta un nuevo escenario de preocupación en La Araucanía, luego de que el Colegio Médico regional advirtiera las consecuencias que podría generar el recorte presupuestario en salud impulsado por el Gobierno.
Según informó Araucanía Diario, el ajuste solicitado por el Ministerio de Hacienda reducirá en $1.475 millones el presupuesto del Hospital Hernán Henríquez Aravena durante este año.
Recorte presupuestario en salud preocupa al Colegio Médico
El presidente del Colegio Médico de La Araucanía, José Cuminao Cea, afirmó que existe diferencia entre optimizar la gestión y aplicar reducciones presupuestarias a un sistema que ya opera bajo presión.
“El principal problema del sistema de salud público chileno no es la ineficiencia de sus equipos, sino un déficit presupuestario estructural que se repite año tras año”, señaló el dirigente gremial.
El médico agregó que el problema responde a factores acumulados durante décadas y que no corresponde exclusivamente a una administración específica.
“No es el problema de un determinado grupo político ni de una administración particular. Es un problema del país”, sostuvo.
Recorte presupuestario en salud impactaría listas de espera
Desde el Colegio Médico alertaron que el Hospital Hernán Henríquez Aravena ya tendría comprometido entre un 40% y un 50% de su presupuesto 2026, situación que podría generar dificultades operativas durante el segundo semestre.
Según explicó Cuminao, las consecuencias clínicas de este escenario podrían traducirse en listas de espera más extensas, diagnósticos tardíos y equipos de salud sobrecargados.
“Reducir el presupuesto en este contexto no es un ajuste técnico. Es una decisión con consecuencias clínicas reales”, afirmó el presidente regional del Colmed.
La organización también enfatizó que el gasto sanitario en Chile se mantiene bajo el promedio de países OCDE y que las exigencias sobre el sistema continúan aumentando debido al envejecimiento de la población y la creciente complejidad de las prestaciones médicas.
Además, plantearon la necesidad de fortalecer la inversión en prevención, tecnología clínica, infraestructura y modernización de sistemas de atención.
“La prevención no es gasto: es la única política de salud que realmente ahorra”, concluyó José Cuminao.
