La Araucanía registró 272 casos de hurto de energía entre enero de 2025 y junio de 2026, ubicándose como la quinta región con mayor cantidad de detecciones informadas por CGE durante los últimos 18 meses. A nivel nacional, la compañía contabilizó 3.299 casos.
Las cifras fueron entregadas por CGE en el marco de la estrategia que desarrolla junto a ALTO para identificar, documentar y perseguir judicialmente este tipo de hechos. Desde 2024, se han presentado 1.297 querellas en el país, con 161 personas identificadas como imputadas y 46 resultados judiciales favorables.
La Araucanía registra 272 casos de hurto de energía
Los antecedentes muestran diferencias importantes entre regiones. El Maule encabeza el registro con 622 casos, seguido por O’Higgins con 611 y la Región Metropolitana con 608.
Más atrás aparecen Biobío, con 327 casos, y La Araucanía, con 272. Luego se ubican Coquimbo con 242, Atacama con 233, Antofagasta con 112, Ñuble con 106, Tarapacá con 101, Valparaíso con 49 y Arica y Parinacota con 16.
De esta manera, La Araucanía representa aproximadamente el 8,2% de los 3.299 casos de hurto de energía detectados por la distribuidora entre enero de 2025 y junio de 2026.
A nivel comunal, los mayores registros informados corresponden a Curicó, con 204 casos; Talca, con 173; Rancagua, con 153; San Bernardo, con 147; y Coquimbo, con 111. La información proporcionada no detalla la distribución por comunas de los 272 casos correspondientes a La Araucanía.
CGE y ALTO intensifican acciones judiciales
Frente a los casos de hurto de energía detectados en sus redes, CGE y ALTO han desarrollado una estrategia de persecución penal. Desde 2024 se contabilizan 1.297 querellas presentadas a nivel nacional.
Según las compañías, estas acciones han permitido identificar a 161 personas imputadas y alcanzar 46 resultados judiciales favorables.
Ernesto Peñafiel, director de Servicios Jurídicos de CGE, sostuvo que este tipo de intervenciones puede generar consecuencias que van más allá del perjuicio económico para la distribuidora.
“El hurto de energía no solo genera un perjuicio económico para la compañía: también compromete la calidad y la seguridad del suministro para miles de clientes que sí cumplen con sus obligaciones”, afirmó.
El ejecutivo agregó que la empresa ha intensificado junto a ALTO las acciones destinadas a identificar y perseguir a los responsables, además de reforzar la seguridad de las redes en las zonas donde existe mayor afectación.
Advierten riesgos por conexiones clandestinas
Desde ALTO también apuntaron a los riesgos asociados a la manipulación de los sistemas eléctricos. Eduardo Hernández, gerente Legal & Compliance de ALTO Chile, explicó que los casos pueden involucrar intervenciones de los sistemas de medición o conexiones no autorizadas directamente a la red.
“No debemos subestimar este delito: cada conexión clandestina implica una sobrecarga en la red que puede derivar en incendios, electrocuciones o cortes de suministro, con impacto directo en la seguridad y la calidad del servicio para toda la comunidad”, señaló Hernández.
Según el ejecutivo, la persecución de estos hechos también ha permitido detectar lo que calificó como un “patrón” de actuación organizada relacionado con la instalación de empalmes irregulares, lo que agrega dificultades a las investigaciones.
1.297 querellas presentadas desde 2024
La estrategia conjunta contempla la recopilación de evidencia, protocolos de investigación y acompañamiento legal para llevar los casos de hurto de energía ante los tribunales.
ALTO señaló que continuará con la judicialización de los casos y llamó a la comunidad a denunciar cuando detecte eventuales conexiones irregulares.
Los datos correspondientes a La Araucanía sitúan a la región detrás del Maule, O’Higgins, Metropolitana y Biobío en cantidad de casos detectados durante el período analizado. CGE y ALTO indicaron que mantendrán la estrategia legal para perseguir estas conductas y reforzar la seguridad de las redes eléctricas.
