El ambicioso proyecto de la Familia Piñera
A un año del sensible fallecimiento del expresidente Sebastián Piñera en un accidente de helicóptero en el Lago Ranco, su familia ha anunciado un ambicioso proyecto inmobiliario en la misma zona, específicamente en Bahía Coique, Futrono.
Se trata del «Nuevo Desarrollo Inmobiliario Bahía Coique», una inversión de US$ 40 millones que contempla la construcción de 208 viviendas vacacionales, entre departamentos y casas tipo «Village», en un terreno de 18,12 hectáreas. Además, se proyecta una segunda etapa, aún sin definir, en un terreno adyacente de 22,86 hectáreas.
El proyecto, presentado a través de la inmobiliaria Arenas Blancas S.A., propiedad de la familia Piñera, se desarrollará en tres fases, entre 2026 y 2033. La primera fase incluirá cinco bloques de edificios de cuatro y cinco pisos, mientras que las fases siguientes completarán el desarrollo con más bloques de departamentos y viviendas de dos pisos.
El representante legal del proyecto es Vicente Parodi Cruzat, gerente de activos inmobiliarios de Inversiones Odisea y exasesor del presidente Piñera. Parodi es hijo de Patricio Parodi, exgerente general de Consorcio y amigo cercano del fallecido mandatario.
La elección de Bahía Coique no es casual. La familia Piñera ya posee una residencia de veraneo en esta exclusiva zona de Futrono, que cuenta con clubes de golf y yates, instalaciones deportivas y diversas opciones de hospedaje. La relación de los Piñera con la región se remonta a 2005, cuando Sebastián Piñera adquirió la propiedad.
El nuevo proyecto inmobiliario se construirá a escasa distancia del lugar donde falleció Sebastián Piñera, en el Lago Ranco, lo que refuerza el vínculo de la familia con la región. Sin embargo, la iniciativa ha generado controversia debido a la falta de consultas ciudadanas e indígenas en anteriores desarrollos de la familia en la zona, un aspecto que podría ser clave en la evaluación ambiental y social del nuevo emprendimiento.
