PDI incauta más de 20 mil fármacos ilegales y desarticula red de venta informal en Quepe
Un nuevo golpe al comercio ilegal de medicamentos fue propinado por la Policía de Investigaciones (PDI) en la región de La Araucanía, tras decomisar más de 20 mil comprimidos y cápsulas de fármacos de uso común que eran distribuidos y vendidos sin autorización en locales no habilitados. El operativo, liderado por la Brigada Investigadora de Delitos contra el Medio Ambiente y Patrimonio Cultural (Bidema) de la PDI de Temuco, culminó con la detención de tres personas en la localidad de Quepe, comuna de Freire.
El subprefecto Rodrigo Espinoza Montoya, jefe de la Bidema, informó que la operación permitió sacar de circulación medicamentos que incluían antibióticos, antiinflamatorios, antimicóticos, antihipertensivos, antiespasmódicos, corticosteroides, relajantes musculares y otros productos valorados en aproximadamente tres millones de pesos, todos vendidos de forma ilegal y en condiciones sanitarias deficientes.
La investigación se inició a partir de antecedentes sobre la venta de fármacos en almacenes y locales comerciales sin autorización sanitaria. “Se desarrollaron diligencias investigativas que permitieron establecer puntos específicos donde se llevaba a cabo esta actividad ilícita”, detalló Espinoza. Los detectives sorprendieron a los locatarios en flagrancia durante la comercialización de los productos, configurándose un delito contra la salud pública.
Uno de los aspectos más preocupantes del caso fue la identificación de un proveedor principal que operaba como distribuidor informal desde su vivienda. El individuo realizaba entregas de medicamentos bajo pedido utilizando un furgón y almacenaba los productos en pésimas condiciones higiénicas, lo que representa un riesgo serio para la salud de los consumidores.
Durante el operativo, se incautaron miles de unidades de medicamentos almacenados de forma inadecuada, muchos de ellos caducados o sin etiquetado reglamentario. Las autoridades advirtieron sobre el riesgo que implica el consumo de estos productos, ya que pueden generar reacciones adversas o pérdida de efectividad, además de dificultar el seguimiento médico adecuado.
El subprefecto Espinoza recordó que este tipo de comercio ilegal es parte de una problemática global que está siendo abordada también en el marco de la Operación Pangea XVII, liderada por Interpol y destinada a combatir la fabricación, distribución y venta de fármacos falsificados, adulterados o vencidos. En esta línea, la PDI mantiene canales de cooperación internacional activos para compartir información y coordinar estrategias de prevención y fiscalización.
La PDI hizo un llamado enfático a la ciudadanía a adquirir medicamentos únicamente en establecimientos autorizados, como farmacias y centros de salud, y a denunciar la venta informal en ferias, almacenes u otros locales no habilitados. El comercio clandestino de fármacos no solo vulnera la ley, sino que pone en riesgo la salud y la vida de las personas que los consumen sin control profesional.
