Ñancul pide más seguridad ante el Consejo Comunal de Seguridad Pública de Villarrica
Durante la reunión de julio del Consejo Comunal de Seguridad Pública de Villarrica, vecinos de la localidad de Ñancul expusieron sus principales inquietudes y propuestas en materia de seguridad. La instancia, encabezada por el alcalde Pablo Astete y con participación de representantes de Carabineros, PDI, Fiscalía, Gendarmería, la Armada y dirigentes sociales, permitió recoger demandas ciudadanas centradas en el aumento de delitos e incivilidades en el sector.
El objetivo del Consejo Comunal de Seguridad es generar coordinación interinstitucional para responder a las preocupaciones de la comunidad. En esta ocasión, la atención estuvo puesta en Ñancul, una zona que, según sus dirigentes, ha visto deteriorarse las condiciones de seguridad, generando temor entre los vecinos.
Demandas ciudadanas desde el territorio
Verónica Vásquez, dirigente vecinal de Ñancul, expresó satisfacción por la recepción que tuvieron sus planteamientos. “Muy conforme con esta reunión. Estamos solucionando algunos problemas, nos están apoyando. Hay mucha inseguridad en Ñancul, miedo. Solicitamos más presencia policial, algún cuartel móvil que esté permanente en la zona, tanto para Ñancul como para sectores aledaños”, señaló tras el encuentro.
Las solicitudes se centraron en mejorar la vigilancia, implementar mayor fiscalización del comercio ilegal de alcohol, y abordar el tráfico de drogas, que los vecinos afirman ya tiene puntos identificados dentro de la localidad.

Participación y compromiso institucional
El alcalde Pablo Astete destacó la importancia de este tipo de encuentros: “Tuvimos nuestra reunión mensual de Seguridad Pública, con presencia de todos los integrantes permanentes. Los vecinos de Ñancul fueron invitados especialmente. Hubo representación de dirigentes que dieron a conocer la inseguridad que se está viviendo en esa localidad”.
Si bien el edil reconoció que no existen delitos de alta connotación social, sí admitió la presencia de delitos persistentes y problemas de incivilidad que generan incomodidad y temor en la población. En este sentido, valoró la instancia como un espacio para coordinar acciones que permitan una mejora sostenida en la calidad de vida.
Consejo Comunal de Seguridad: un espacio activo
La encargada de la Oficina Municipal de Seguridad Pública, Marcela Solano, señaló que esta dinámica de trabajo con vecinos ya se ha replicado en otros sectores, como Lican Ray, y que el compromiso del municipio es escuchar y actuar: “Tal como lo hiciera con los vecinos de Lican Ray, el alcalde quiso escuchar también a los vecinos de Ñancul. Ellos presentaron varias propuestas, que van a ser consideradas por este Consejo Comunal de Seguridad”.
Desde el municipio se indicó que ya se están coordinando medidas con Carabineros y otras instituciones para dar respuesta a las demandas, especialmente en lo que respecta al consumo y venta irregular de alcohol, tráfico de sustancias ilícitas y control de ruidos molestos.
Seguridad con enfoque participativo
El Consejo Comunal de Seguridad Pública funciona como una instancia de trabajo participativa, donde convergen instituciones del Estado y representantes de la comunidad para definir líneas de acción frente a los desafíos en seguridad. Su rol se vuelve aún más relevante en contextos donde la percepción de inseguridad crece, aunque no necesariamente aumenten los delitos de alto impacto.
Para Ñancul, esta reunión representó una oportunidad concreta de ser escuchados por las autoridades locales y nacionales, y de establecer compromisos que puedan traducirse en mejoras tangibles. El municipio reafirmó que dará seguimiento a los acuerdos tomados, en coordinación con las policías y otros servicios competentes.
