Acción Humanista se alinea con FRVS y rompe negociaciones por la lista única parlamentaria.

FRVS rompe con el oficialismo y no participará en lista única

La estrategia del oficialismo para llegar unido a las elecciones parlamentarias de noviembre sufrió un golpe significativo. La Federación Regionalista Verde Social (FRVS), liderada por Jaime Mulet, confirmó que no se sumará a la lista única que buscaba agrupar a todas las fuerzas de gobierno. La decisión se tomó luego de semanas de tensas negociaciones con partidos como el Frente Amplio, el Partido Comunista, el Partido Socialista y el Partido por la Democracia, en las que no se logró consenso sobre la distribución de cupos.

Las demandas que fracturaron el acuerdo

La FRVS solicitaba 16 de los 183 cupos disponibles a nivel nacional en la elección de diputados, cifra que fue considerada excesiva por el resto de las colectividades, dado que el partido cuenta actualmente con solo dos parlamentarios. Esta exigencia buscaba garantizar su existencia legal como partido, ya que la ley establece que una colectividad que obtenga menos de cuatro parlamentarios electos corre riesgo de disolverse.

El anuncio de Mulet se dio en la sede del Partido Socialista, en Santiago, poco después de las 16:00 horas del martes, y significó el derrumbe de uno de los objetivos centrales del Presidente Gabriel Boric y de la candidata presidencial Jeannette Jara: presentar una lista parlamentaria única para maximizar la representación oficialista en el próximo Congreso.

Acción Humanista sigue el mismo camino

La decisión de la FRVS fue seguida rápidamente por Acción Humanista, partido presidido por el diputado Tomás Hirsch. En la misma reunión con los presidentes de las colectividades oficialistas, Hirsch comunicó que su colectividad también se restaría de la lista unitaria para noviembre.

Hasta antes de la ruptura, Acción Humanista pedía 13 cupos en la elección de diputados, una cifra menor que la de la FRVS pero que igualmente generó resistencia en el bloque. Al igual que los regionalistas verdes, su objetivo era garantizar la continuidad legal del partido, que hoy cuenta únicamente con Hirsch y la diputada Ana María Gazmuri en la Cámara.

Argumentos y tensiones internas

Tanto la FRVS como Acción Humanista enfatizaron que la prioridad es resguardar su existencia política y que, ante la negativa del resto del oficialismo para concederles un número de cupos que lo hiciera posible, debían explorar una alianza propia. “Para nosotros es fundamental garantizar la existencia legal de nuestras colectividades”, fue uno de los planteamientos reiterados en la mesa negociadora.

Desde las demás fuerzas oficialistas, sin embargo, se cuestionó la magnitud de las demandas, sobre todo considerando el tamaño actual de ambas colectividades. La falta de acuerdo en la distribución de candidaturas terminó por romper la negociación y dejó en evidencia la fragilidad de la unidad oficialista.

Impacto en la estrategia electoral

La salida de la FRVS y Acción Humanista debilita la proyección de un bloque oficialista cohesionado frente a la oposición. Aunque la lista única era vista por La Moneda como una herramienta para optimizar recursos y asegurar mayor representación parlamentaria, la imposibilidad de satisfacer las demandas de estos partidos abrió un flanco político a pocos meses de la elección.

Ahora, FRVS y Acción Humanista buscarán competir juntos, pero por fuera del pacto oficialista, lo que podría fragmentar el voto en algunas circunscripciones clave. Desde ambas colectividades se ha dejado claro que la alianza responde a la necesidad de subsistir en el escenario político y no a un quiebre ideológico con el resto del gobierno.

La inscripción formal de candidaturas deberá concretarse en las próximas semanas, y la ruptura añade incertidumbre a un proceso ya marcado por la competencia interna y la presión de los plazos.