Parisi anticipa una definición difícil y advierte que el PDG no se siente representado por ninguno de los dos finalistas.

Parisi pone presión al debate electoral con duro análisis del PDG

El excandidato presidencial Franco Parisi volvió a instalarse en el centro de la discusión política tras revelar que, según un sondeo interno del Partido de la Gente (PDG), el 75% de sus adherentes optaría por votar nulo o en blanco en la segunda vuelta presidencial. De acuerdo con la propia lectura de Parisi, este distanciamiento responde a la molestia acumulada con los extremos y al impacto que, según él, tuvo la manipulación de encuestas durante la campaña.

En conversación con Canal 13, Parisi sostuvo que este escenario deja a los finalistas con un desafío real: “Tienen que hacer la pega los candidatos”, afirmó, remarcando que los votantes del PDG no se sienten interpretados por los mensajes actuales. En ese grupo, según comentó, aún existe un 25% que estaría dispuesto a definir su voto entre las dos opciones restantes, una proporción menor que confirma la tensión interna del partido.

El excandidato señaló además que sus datos muestran una leve ventaja para Kast, aunque advirtió que la carrera se ha vuelto más compleja para el candidato republicano en los últimos días. A su juicio, el ambiente político está marcado por el desencanto y por una profunda distancia con la institucionalidad, factores que explican por qué sus adherentes no se inclinan masivamente por ninguna alternativa.

El rol del PDG en la segunda vuelta

Durante la entrevista, Parisi también se refirió a los intentos de los comandos de Kast y Jara por acercarse a los 14 diputados electos del PDG. Fue tajante: “Están perdiendo el tiempo”. Según explicó, existe claridad interna respecto al rol del partido y a la necesidad de actuar con autonomía durante el próximo ciclo político.

En su análisis, Parisi describió al PDG como un actor que deberá funcionar como contrapeso frente al gobierno entrante, sea cual sea la coalición que llegue a La Moneda. Advirtió que tanto Kast como Jara podrían asumir con “soberbia”, un fenómeno que, según él, se repite en cada cambio de administración y que hace necesario un equilibrio institucional.

Lectura política y futuro del PDG

Parisi fue más allá y sostuvo que los prejuicios hacia el PDG provienen de sectores tanto de izquierda como de derecha. Sin embargo, aseguró que esa resistencia solo fortalecerá al partido en los próximos cuatro años, especialmente por el peso parlamentario que obtuvieron en esta elección.

En medio de un clima electoral marcado por la incertidumbre, sus declaraciones refuerzan la idea de que el voto del PDG será determinante, pero no necesariamente alineado con una candidatura. La distancia que reflejan los datos expuestos por Parisi sugiere que la segunda vuelta no solo dependerá de los acuerdos políticos tradicionales, sino también de cómo los candidatos interpreten el malestar ciudadano.