Autoridades confirman que la estudiante desaparecida de la UFRO está a salvo
La Fiscalía Regional informó que Constanza Figueroa Mariqueo, estudiante de primer año de Pedagogía en Historia, Geografía y Educación Cívica de la Universidad de La Frontera, ya no figura como desaparecida. De acuerdo con los antecedentes entregados por la institución, se conoce su ubicación y no existe riesgo para su integridad. La joven se habría ausentado de su hogar por decisión propia, lo que permitió cerrar un caso que mantuvo en alerta a buena parte de la ciudad.
Constanza había sido vista por última vez el 30 de octubre, cuando salió temprano desde su domicilio, ubicado en las afueras de Temuco, rumbo a sus clases. Ese día no llegó a la universidad y desde entonces su familia y comunidad perdieron contacto con ella. La noticia publicada por Soy Chile movilizó a compañeros, docentes y funcionarios de la UFRO, quienes realizaron diversas acciones de apoyo a la búsqueda.
Desaparecida por un mes: el caso que inquietó a Temuco
La ausencia de la estudiante generó inquietud inmediata. La Fiscalía coordinó la búsqueda junto al OS-9 de Carabineros, mientras la universidad acompañaba a la familia y difundía antecedentes que pudieran aportar a la investigación. En la jornada previa a la aclaración del caso, el vicerrector académico, Eduardo Cisternas, había manifestado la profunda preocupación institucional por la joven desaparecida y el efecto emocional que la situación causó en la comunidad educativa.
Ese ambiente de incertidumbre reflejó la magnitud del impacto que tuvo la desaparición en Temuco, donde vecinos, estudiantes y organizaciones locales se sumaron a la difusión de información para intentar dar con su paradero.
Un capítulo que se cierra con la información oficial
Con la actualización entregada por la Fiscalía, se puso fin a un proceso que se extendió por un mes. La institución señaló que la estudiante, catalogada inicialmente como desaparecida, se encontraba fuera de su hogar por voluntad propia, circunstancia que permitió descartar la existencia de un delito o de un riesgo para su integridad.
La noticia trajo alivio a la comunidad universitaria, que durante semanas convivió con la incertidumbre. También marca el cierre de un caso que impulsó una amplia campaña de difusión y movilización ciudadana, reflejando la capacidad de respuesta de distintas instituciones frente a situaciones que activan protocolos de búsqueda.
Aunque el caso se cierra en términos judiciales, dejó instalada la reflexión sobre la importancia de los mecanismos de acompañamiento y la rapidez con que se activan las alertas cuando un joven es declarado desaparecido. Para la comunidad de Temuco y de la UFRO, la aclaración representa un punto de inflexión después de semanas de preocupación.
