Ángela Vivanco fue detenida y será formalizada por delitos de corrupción

La exministra de la Corte Suprema, Ángela Vivanco, fue detenida este lunes por su presunta responsabilidad en la denominada trama bielorrusa, luego de que la Fiscalía Regional de Los Lagos obtuviera una orden de aprehensión en su contra ante el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago.

La detención fue concretada en el domicilio de la exjueza, ubicado en la comuna de Las Condes, por personal del OS7 de Carabineros de Chile, y fue encabezada por el fiscal Marcos Muñoz Becker. La diligencia se realizó tras un fallo del máximo tribunal que declaró admisible la querella de capítulos presentada por la fiscal regional de Los Lagos, Carmen Gloria Wittwer.

Ángela Vivanco y los cargos que enfrentará

De acuerdo con los antecedentes judiciales, Ángela Vivanco será formalizada durante la jornada de este lunes 26 de enero por los delitos de cohecho y lavado de activos. Producto de estas imputaciones, el Ministerio Público y los querellantes solicitarían la medida cautelar de prisión preventiva.

Según han detallado los persecutores en audiencias previas, a la exmagistrada se le atribuye haber actuado de manera coordinada con los abogados Mario Vargas y Eduardo Lagos, con el objetivo de favorecer al consorcio chileno-bielorruso Belaz Movitec en litigios sostenidos con Codelco. Estos hechos se habrían producido en el contexto de su rol como ministra de la Tercera Sala de la Corte Suprema.

Investigación penal y eventuales medidas cautelares

Los investigadores sostienen que, como resultado de este presunto actuar, los abogados involucrados habrían pagado al menos 90 millones de pesos a Ángela Vivanco, a través de su pareja, Gonzalo Migueles. Estos antecedentes forman parte de la investigación que actualmente lidera la Fiscalía y que será expuesta en la audiencia de formalización.

En caso de que el tribunal acoja la solicitud de prisión preventiva, la exjueza debería ingresar al Centro Penitenciario de San Miguel. Este escenario contrasta con la estrategia inicial de su defensa, que apostaba a una citación voluntaria a audiencia sin necesidad de detención. De hecho, el viernes previo a la captura, Vivanco había manifestado su disposición a declarar y presentó un escrito informando que estaba disponible para comparecer ante el tribunal.

Desde la Corte Suprema se enfatizó que esta etapa procesal no implica un pronunciamiento sobre el fondo del caso. La eventual responsabilidad penal de Ángela Vivanco, así como la valoración de las pruebas, deberán resolverse durante el desarrollo de la investigación y, eventualmente, en un juicio oral, resguardando las garantías del debido proceso.