Delegados presidenciales y el diseño territorial del nuevo gobierno
El diseño territorial del próximo gobierno comienza a tomar forma a pocos días de que José Antonio Kast asuma en La Moneda. La definición de los delegados presidenciales regionales se ha transformado en un punto de especial atención para los partidos del futuro oficialismo, debido al rol estratégico que cumplen como representantes directos del Presidente en cada región.
Según consignó La Tercera, el criterio que ha primado en la conformación de los delegados presidenciales replica en buena medida la lógica aplicada en el gabinete ministerial, privilegiando perfiles independientes y técnicos por sobre militancias partidarias. Entre los nombres seleccionados, incluso aquellos vinculados a partidos políticos corresponden mayoritariamente a excandidatos al Parlamento.
Esta fórmula ha generado expectación y también inquietud en las colectividades que respaldan al presidente electo, dado que reduce el margen de influencia directa de los partidos en la estructura territorial del Ejecutivo.
Regiones pendientes y control directo de los delegados presidenciales
De acuerdo con el reportaje de La Tercera, aún existen regiones donde la designación de los delegados presidenciales no ha sido resuelta. Se trata de Arica, Antofagasta, Los Lagos, Aysén y Magallanes. Desde el entorno de Kast explican que la demora responde a la intención de nominar personas de su absoluta confianza, considerando que los delegados presidenciales actúan como representantes inmediatos del Mandatario en los territorios.
Por lo mismo, el presidente electo ha optado por no delegar estas definiciones en los partidos, reforzando un diseño de control directo del poder regional desde el nivel central.
Delegados presidenciales en La Araucanía
En el caso de La Araucanía, el nombre definido para ejercer como delegado presidencial es el del abogado Francisco Ljubetic, quien no registra militancia partidaria. Ljubetic es abogado de la Universidad de Chile y desarrolló parte importante de su trayectoria en el Ministerio Público.

Su figura tomó relevancia pública tras asumir como fiscal jefe en Villarrica en el año 2000, donde tuvo un rol activo en la persecución de hechos de violencia rural en la zona. Posteriormente, en 2010, fue designado fiscal regional de La Araucanía, instancia desde la cual planteó públicamente la existencia de nexos entre comunidades mapuche y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, tesis que ha sostenido a lo largo de los años.
Tras dejar la Fiscalía, integró la Corte de Apelaciones de Temuco y en 2015 fue parte de la nómina para la elección del fiscal regional de Los Ríos, proceso en el que finalmente no resultó seleccionado. Su designación se inscribe en la línea general que el presidente electo busca imprimir a los delegados presidenciales: confianza personal, trayectoria técnica y autonomía de los partidos políticos.
