Agricultores de Malleco exigen más seguridad tras ataque armado en Victoria
La madrugada del domingo 24 de agosto se registró un nuevo hecho de violencia en la provincia de Malleco. Dos trabajadores de la empresa Green America, contratista de CMPC, fueron atacados con armas de fuego en el predio Los Prados, de Forestal Mininco, ubicado en el sector Selva Oscura, comuna de Victoria. El saldo fue trágico: un fallecido y un herido de gravedad.
Detalles del ataque
El fiscal jefe de Victoria, Héctor Leiva, explicó que los trabajadores realizaban labores de resguardo patrimonial en el predio cuando recibieron múltiples disparos. “Aparentemente, habría municiones que pudieran ser munición de guerra y munición convencional”, precisó la autoridad. Las víctimas fueron identificadas como Manuel León Urra, quien murió en el lugar, y César Osorio, trasladado a Temuco para recibir atención médica.
Reacción de autoridades y empresa
El seremi de Seguridad de La Araucanía, Israel Campusano, aseguró que el Gobierno está acompañando a las familias de los afectados y comprometió apoyo en el proceso judicial. Desde CMPC, en tanto, se emitió un comunicado donde la compañía lamentó profundamente lo ocurrido y reiteró el llamado al restablecimiento de la seguridad pública. El gerente general, Francisco Ruiz-Tagle, fue enfático: “Este no es un ataque contra la industria forestal; es un atentado que deja a una familia destruida”.
Además, la empresa informó que se encuentra apoyando a los familiares de la víctima fatal y al trabajador herido, mientras reiteró su preocupación por la falta de condiciones mínimas de seguridad en la zona.
Críticas desde el mundo agrícola
La Asociación de Agricultores de Malleco emitió un comunicado condenando el ataque y cuestionando la efectividad de las políticas de seguridad del Gobierno. “El mundo rural en su conjunto dice basta a declaraciones vacías de las autoridades”, señalaron, asegurando que los hechos de violencia rural continúan sin que existan medidas concretas para enfrentarlos.
La organización expresó su solidaridad con las familias de las víctimas, pero también acusó que el Ejecutivo “ha bajado los brazos en la lucha contra el terrorismo en la macrozona sur”. En esa línea, pidieron que se restablezcan controles militares y policiales en las rutas de La Araucanía, que este año fueron retirados. “Las coordinaciones que asegura realizar el Gobierno no han sido efectivas”, añadieron.
Debate por seguridad en la macrozona sur
Este nuevo ataque revive el debate sobre la situación de seguridad en La Araucanía y la persistencia de hechos violentos en sectores rurales. Mientras las autoridades insisten en la reducción de eventos registrados en los últimos meses, los gremios productivos y agrícolas mantienen una visión crítica respecto de los resultados concretos.
El llamado de los agricultores apunta a una mayor presencia del Estado, con un despliegue permanente de Carabineros y Fuerzas Armadas en los puntos más conflictivos, además de medidas que protejan a trabajadores y habitantes de las comunidades rurales.
Un problema de fondo
Más allá de la discusión política, lo ocurrido en Victoria tiene un alto costo humano. El fallecimiento de Manuel León Urra deja un vacío en su familia, mientras que César Osorio enfrenta un proceso de recuperación que aún es incierto. Ambos realizaban labores de resguardo cuando fueron víctimas del ataque, lo que muestra el nivel de vulnerabilidad que enfrentan quienes trabajan en estas zonas.
La violencia rural en La Araucanía sigue siendo uno de los principales desafíos del país. La exigencia de los gremios, el dolor de las familias y la incertidumbre de las comunidades convergen en una misma demanda: medidas concretas que aseguren el derecho a vivir y trabajar en paz.
El ataque en Victoria es un recordatorio de la fragilidad del escenario actual y de la necesidad de avanzar hacia soluciones reales y permanentes que devuelvan tranquilidad a la región.
