Gobierno detiene tala de 96 araucarias tras presión de comunidades en La Araucanía.

Seremi descarta tala de araucarias para obras en la Ruta S-61

El proyecto de mejoramiento del camino internacional entre Melipeuco e Icalma, en la Región de La Araucanía, no incluirá la tala de araucarias. Así lo confirmó este lunes el seremi de Obras Públicas, Patricio Poza, tras semanas de movilización de comunidades mapuche y agrupaciones ambientalistas que se opusieron a la intervención de esta especie nativa protegida.

El anuncio marca un giro respecto al diseño anterior del proyecto vial, que contaba con autorización de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) para intervenir 96 ejemplares de araucarias. En concreto, se había aprobado la tala de 39 árboles en el tramo Liucura–Icalma y otros 57 en el sector Icalma–Melipeuco, como parte de las obras en las rutas S-61 y R-95.

Rechazo desde el territorio

La noticia de la posible intervención generó una fuerte respuesta en la zona. Diversas comunidades mapuche, residentes locales y organizaciones defensoras del medioambiente se manifestaron públicamente en contra del proyecto. Señalaron que las araucarias no solo cumplen un rol ecológico esencial en los ecosistemas cordilleranos, sino que también son un símbolo cultural y espiritual para los pueblos originarios.

La presión social derivó en reuniones entre autoridades y representantes territoriales. En una de ellas, realizada recientemente, el seremi Patricio Poza anunció la decisión de retomar el diseño original del proyecto, el cual no contemplaba intervención sobre las araucarias.

Compromiso con el rediseño participativo

“La instrucción que le di a la Dirección de Vialidad es que formalice el desistimiento del proyecto vigente ante Conaf”, declaró Poza. Agregó que se convocará a una nueva reunión ampliada con más actores territoriales, tanto comunidades como organismos públicos, para acordar un diseño actualizado que permita mejorar la conectividad, sin sacrificar el valor ambiental y cultural del territorio.

“Descartamos que se toque algún tipo de araucaria. Eso no va a pasar. No se van a talar, no se van a trasplantar y no se van a intervenir de ninguna manera”, sostuvo el seremi, en declaraciones recogidas por Radio Bío Bío.

Un símbolo de La Araucanía

Las araucarias son árboles nativos de Chile, protegidos por la legislación ambiental debido a su importancia ecológica y su estado de conservación. En particular, en la zona de Melipeuco e Icalma, estos ejemplares conforman bosques que cumplen funciones clave en la retención de agua, regulación térmica y como hábitat de especies endémicas.

Su presencia en el territorio mapuche también tiene una dimensión cultural: son consideradas árboles sagrados, asociados a prácticas ceremoniales y saberes ancestrales. Por esta razón, cualquier intento de tala genera resistencia y movilización en las comunidades.

Nuevo diseño, mismos objetivos

Desde el Ministerio de Obras Públicas indicaron que el rediseño del proyecto de conectividad no implica renunciar a las mejoras necesarias para los habitantes de la zona. El objetivo sigue siendo asegurar un camino más seguro, con mejor transitabilidad y adecuado para las condiciones climáticas del sector cordillerano.

Sin embargo, ahora el proceso se desarrollará con criterios de sostenibilidad, integrando el respeto por las araucarias y por las demandas del territorio.

Una señal a nivel nacional

La resolución adoptada por el Gobierno en La Araucanía se interpreta como una señal relevante en tiempos donde el desarrollo de infraestructura debe equilibrarse con la protección del medioambiente y el respeto a los pueblos originarios. Para muchas organizaciones, lo ocurrido en Melipeuco e Icalma puede sentar un precedente para otros proyectos que se pretenden ejecutar en zonas de alta sensibilidad ecológica y cultural.

La decisión de no talar las araucarias, aunque tardía para algunos, es vista como una victoria del trabajo comunitario y un ejemplo de cómo las políticas públicas pueden adaptarse al contexto local cuando existe voluntad de diálogo y respeto por el patrimonio natural.