Ayudas técnicas para estudiantes con Baja Visión en Temuco y Angol
En una muestra concreta del compromiso con la inclusión educativa, la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb) en la Región de La Araucanía implementó una jornada de atención especializada para estudiantes con Baja Visión. En total, 40 escolares fueron atendidos por una terapeuta visual en las comunas de Temuco y Angol, recibiendo orientación, evaluación técnica y la entrega de dispositivos ópticos que permitirán mejorar significativamente su desempeño académico y su vida cotidiana.
Implementos para una educación accesible
Durante las sesiones de atención, cada estudiante recibió elementos diseñados para enfrentar las limitaciones propias de su condición. Entre los implementos entregados por Junaeb destacan lupas, telescopios, atriles, bastones, scanner de lectura y lentes ópticos con filtros especiales. Estos recursos fueron adquiridos con fondos públicos y responden a un diagnóstico personalizado, considerando las necesidades específicas de cada caso.
Estas ayudas permiten que los estudiantes con Baja Visión puedan continuar sus estudios en condiciones óptimas, integrándose plenamente a sus comunidades educativas. Para muchos de ellos, este apoyo representa un cambio sustancial en sus posibilidades de aprendizaje y autonomía.
El programa de Rehabilitación en Baja Visión
La intervención se enmarca en el Plan de Rehabilitación en Baja Visión, parte del programa Servicios Médicos de Junaeb. Su objetivo es detectar de manera temprana a escolares que presentan esta condición, con el fin de brindarles un acompañamiento integral que incluya tanto el tratamiento como el apoyo en el entorno escolar.
Este plan es implementado a nivel nacional por los equipos regionales de Junaeb, quienes coordinan acciones con establecimientos educacionales, redes comunales y servicios médicos especializados. La estrategia busca garantizar que ningún estudiante quede excluido del proceso educativo por razones de salud visual.
La importancia de visibilizar la Baja Visión
Marcela Pardo, terapeuta visual y educadora diferencial, explicó que la Baja Visión es muchas veces invisible para la ciudadanía, pero que está más presente de lo que se piensa. “Se trata de una pérdida de visión que no puede corregirse con anteojos convencionales, lentes de contacto, medicamentos o cirugía. Entre las causas están patologías como glaucoma congénito, albinismo ocular o alta miopía”, señaló.
Estas condiciones generan grandes dificultades para leer, escribir, reconocer rostros o realizar actividades cotidianas. Por eso, la intervención oportuna y el acceso a ayudas técnicas se convierten en factores decisivos para el desarrollo escolar y emocional de los estudiantes afectados.
Inversión y compromiso en La Araucanía
Francisco Brizuela, director regional de Junaeb, valoró el impacto del programa: “Este apoyo técnico les cambia la vida a los estudiantes con Baja Visión. Algunos ya habían perdido la esperanza, pero gracias al plan podemos darles una nueva oportunidad para enfrentar su futuro de forma más autónoma y esperanzadora”.
Solo en la región, Junaeb destina más de 8 millones 300 mil pesos al año para controles e ingresos médicos especializados en Baja Visión. Las ayudas técnicas, en tanto, son adquiridas por la Dirección Nacional en función de los requerimientos detectados por los profesionales locales.
Este trabajo sostenido confirma la relevancia de una política pública inclusiva y focalizada, que se articule con las comunidades educativas y que reconozca el derecho a una educación de calidad para todos, sin importar las condiciones de salud visual.
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