Una muerte de niño de 8 años en la región del Biobío generó conmoción luego de que su familia denunciara que el menor se habría enfermado tras consumir una hamburguesa que no estaba completamente cocida.
Según Tele13, el caso corresponde a Óscar Paine Toloza, estudiante de tercero básico del Colegio Continental de Curanilahue.
Muerte de niño y primeros síntomas
De acuerdo al relato de la familia, el menor consumió una hamburguesa adquirida en un restaurante del centro de la ciudad. Poco tiempo después comenzó a presentar síntomas compatibles con una intoxicación alimentaria, entre ellos vómitos y diarrea.
Ante esta situación, fue trasladado en dos oportunidades al Hospital de Curanilahue, sin lograr una mejoría significativa en su estado de salud.
Posteriormente, el niño fue derivado a centros de mayor complejidad en Chile, primero al Sanatorio Alemán y luego al Hospital Regional de Concepción, donde permaneció en tratamiento durante varias semanas.
Diagnóstico médico
Según la información entregada a la familia por uno de los centros médicos, el menor habría contraído la bacteria Escherichia coli, la cual puede encontrarse en alimentos mal cocidos, especialmente carnes.
Especialistas indicaron que este tipo de infección es relativamente común, pero en algunos casos puede derivar en cuadros graves.
En este caso, el niño desarrolló un Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), enfermedad que afecta principalmente a menores y que se caracteriza por insuficiencia renal aguda, destrucción de glóbulos rojos y disminución de plaquetas.
Este cuadro clínico es considerado de alta gravedad y puede tener consecuencias fatales, especialmente en pacientes pediátricos.
Investigación sanitaria
A raíz de la muerte de niño, familiares presentaron un requerimiento ante la autoridad sanitaria del Biobío, lo que dio inicio a una investigación para esclarecer las circunstancias del caso.
Como parte de las diligencias, el restaurante donde se habría adquirido el alimento fue inicialmente clausurado. Posteriormente, la medida fue modificada, manteniéndose restricciones en áreas específicas del local donde se detectaron deficiencias sanitarias.
Además, se tomaron muestras para realizar peritajes que permitan determinar la presencia de agentes contaminantes y establecer eventuales responsabilidades.
Conmoción en la comunidad
El menor fue despedido en su establecimiento educacional y su velorio se realiza en una iglesia de Curanilahue, mientras que sus funerales están programados para este jueves.
El caso ha generado un impacto en la comunidad local, reabriendo la preocupación por las condiciones sanitarias en la preparación de alimentos y los riesgos asociados al consumo de productos mal cocidos.
