Familia de Benjamín acusa negligencia en el Liceo Camilo Henríquez de Temuco.

Investigación judicial tras fallecimiento de estudiante en Liceo Camilo Henríquez

El fallecimiento del joven Benjamín Ormazábal Nader, estudiante de cuarto medio del Liceo Camilo Henríquez de Temuco, ocurrido el 10 de junio de 2025, ha generado una fuerte reacción tanto en la comunidad escolar como en la ciudadanía regional. La conmoción derivada del caso ha desencadenado una investigación judicial para determinar si hubo negligencias en los protocolos de emergencia del establecimiento.

La familia Ormazábal Nader, en búsqueda de justicia y claridad, presentó una querella criminal apuntando a un posible homicidio por omisión, lo que implica que se habrían producido omisiones graves en la respuesta a la emergencia médica sufrida por el adolescente. Entre los elementos clave que se investigan está el uso del desfibrilador externo automático (DEA), herramienta crucial en casos de paro cardiorrespiratorio.

Ricardo Ormazábal Nader, hermano mayor del estudiante y abogado de profesión, fue quien anunció públicamente la acción legal en contra del Liceo Camilo Henríquez. En declaraciones difundidas por el medio QPA, sostuvo que esta querella no solo representa el dolor familiar, sino también un llamado urgente a revisar y reforzar los protocolos de seguridad en todos los establecimientos educacionales del país. La acción ha sido respaldada por 44 abogados a nivel nacional.

“Queremos que los colegios vuelvan a ser espacios seguros, donde la vida y la integridad de nuestros hijos estén debidamente resguardadas”, señaló el abogado Ormazábal, reafirmando que la familia buscará que, si se confirman responsabilidades, estas no queden impunes.

Por su parte, el Liceo Camilo Henríquez emitió un comunicado público donde asegura que se activaron todos los protocolos y que el DEA fue utilizado correctamente. Sin embargo, la versión institucional no ha logrado tranquilizar a la familia, que insiste en la necesidad de una investigación independiente y exhaustiva.

Este caso ha reabierto un debate fundamental: ¿están los colegios efectivamente preparados para afrontar emergencias de salud graves? La comunidad educativa de Temuco y más allá ha comenzado a exigir estándares más altos en la preparación del personal y en la disponibilidad de equipos de emergencia, incluyendo capacitación en reanimación cardiopulmonar (RCP) y manejo de DEA.

El foco de la querella, además de establecer si hubo responsabilidad penal dentro del Liceo Camilo Henríquez, busca generar conciencia sobre la importancia de tener protocolos actualizados y efectivos. El objetivo es prevenir que otros estudiantes y familias atraviesen una tragedia similar.

La muerte de Benjamín ha puesto de manifiesto la fragilidad de los sistemas de respuesta en contextos escolares. La querella podría convertirse en un precedente legal que impulse una revisión a nivel nacional sobre las obligaciones de los establecimientos en materia de salud y primeros auxilios.

En este contexto, abogados, apoderados y organizaciones de derechos humanos han comenzado a organizarse para acompañar el proceso judicial y exigir garantías de no repetición. A nivel regional, la comunidad espera respuestas claras y acciones concretas por parte de las autoridades educativas y judiciales.

El caso de Benjamín Ormazábal Nader no es solo una tragedia personal, sino también un llamado de atención urgente sobre las condiciones de seguridad en los colegios del país. La investigación y el proceso judicial en curso determinarán si existieron omisiones graves en el propio Liceo Camilo Henríquez, pero desde ya se impone una reflexión profunda sobre el deber de proteger la vida en los espacios escolares.