Celulares en los colegios: Senado despacha proyecto que prohíbe su uso durante las clases
La Comisión de Educación del Senado aprobó y despachó a Sala el proyecto de ley que busca prohibir el uso de celulares en los colegios, una medida que, tras las últimas modificaciones, se extenderá desde la educación parvularia hasta la enseñanza media.
El texto, en segundo trámite legislativo, establece que la prohibición se aplicará durante las actividades curriculares dentro de las salas de clases, dejando a los establecimientos la libertad de definir en sus reglamentos internos las medidas específicas para su implementación.
De aprobarse, la ley marcará un precedente en la forma en que las comunidades educativas gestionan la convivencia escolar y el uso responsable de la tecnología.
Qué regula el proyecto sobre celulares en los colegios
La normativa busca limitar el uso de celulares en los colegios durante el desarrollo de las clases, tanto por estudiantes como por otros miembros de la comunidad educativa. Sin embargo, contempla excepciones claras, como situaciones de emergencia, desastres o catástrofes, así como razones de salud que requieran monitoreo permanente.
Los padres o apoderados también podrán solicitar el uso temporal de celulares en los colegios por motivos de seguridad personal o familiar. Además, los colegios podrán autorizar su utilización cuando exista un propósito pedagógico dentro de actividades curriculares o extracurriculares.
Opiniones y debate en torno a la iniciativa
El proyecto ha despertado un amplio debate entre expertos, docentes y apoderados. Para el doctor en educación de la Universidad de Harvard, Ernesto Triviño, la medida “es una respuesta sensata en el corto plazo”, aunque advierte que la educación aún está aprendiendo a integrar la tecnología de manera equilibrada.
En cambio, el académico de la Universidad de Santiago, Mario Sobarzo, fue más categórico al afirmar que “los celulares en los colegios no son herramientas adecuadas para el desarrollo cognitivo ni emocional de los niños”.
Por otro lado, la exseremi de Educación Bárbara Soto manifestó reparos frente a una política prohibitiva: “La tecnología puede ser una aliada si se utiliza con acompañamiento y acuerdos comunitarios”, señaló, apuntando a la necesidad de avanzar hacia una educación digital responsable, en lugar de aplicar normas generales que desconozcan las realidades de cada escuela.
Aplicación práctica y alcance de la medida
El reglamento interno de cada establecimiento deberá definir los espacios y momentos en los que se permitirá el uso de dispositivos, especialmente en enseñanza media. En ningún caso podrán utilizarse durante el desarrollo normal de las clases.
Además, la propuesta obliga a los colegios a educar sobre los riesgos del uso excesivo de teléfonos móviles, fomentando la responsabilidad digital y la prevención de delitos asociados a la tecnología, como el ciberacoso o la exposición de contenidos personales.
El senador Fidel Espinoza (PS), integrante de la Comisión de Educación, explicó que el debate “aún tiene una extensa discusión pendiente”, por lo que el proyecto no se votará en Sala esta semana.
Un debate que trasciende las aulas
La discusión sobre los celulares en los colegios no se limita a la regulación del comportamiento en clases. También pone en el centro el desafío de modernizar la educación chilena frente a la era digital.
Mientras algunos defienden la necesidad de eliminar distracciones y recuperar la atención, otros sostienen que la tecnología puede integrarse pedagógicamente con un acompañamiento adecuado.
La Comisión de Educación del Senado destacó que la propuesta no busca castigar, sino “fomentar hábitos digitales saludables y reducir los riesgos asociados al uso desmedido de los teléfonos”.
El debate seguirá su curso en el Congreso, donde deberá ser revisado en Sala antes de avanzar a su tercer trámite legislativo. Lo que está en juego no es solo el uso de dispositivos, sino la forma en que Chile enseña a convivir y aprender en una sociedad digital.
