Ley seca y jornada electoral en Chile
Este domingo 16 de noviembre se desarrollarán las Elecciones Presidenciales y Parlamentarias 2025, donde millones de chilenos acudirán a las urnas para definir los nombres que pasarán a segunda vuelta, además de renovar el Congreso Nacional.
La jornada será feriado legal, por lo que el funcionamiento del comercio y los servicios tendrá modificaciones.
Uno de los principales cambios respecto a elecciones anteriores es la eliminación de la ley seca, norma que históricamente prohibía la venta de alcohol durante los procesos electorales.
La ley seca fue derogada en 2024
Desde 2024, la ley seca dejó de estar vigente en Chile.
Esto significa que los supermercados, botillerías, restaurantes y otros establecimientos podrán vender bebidas alcohólicas con normalidad durante todo el día de votación.
La medida fue eliminada tras una modificación legal impulsada por el Congreso, argumentando que no existía relación comprobable entre el consumo de alcohol y el desarrollo de incidentes en jornadas electorales.
Comercio y feriado legal
Aunque no habrá restricciones por ley seca, sí se mantendrá el feriado obligatorio para el comercio.
Esto implica que malls, strip centers y grandes cadenas que operan bajo una misma razón social deberán permanecer cerrados.
En tanto, locales de barrio y algunos supermercados con permisos especiales podrían abrir parcialmente, según disposición de sus administraciones.
Horarios y servicios disponibles
Las mesas receptoras de sufragios estarán abiertas desde las 08:00 hasta las 18:00 horas.
El llamado del Servicio Electoral (Servel) es a planificar con anticipación la jornada y revisar el local de votación a través del sitio oficial consulta.servel.cl, donde basta con ingresar el RUT sin puntos ni guion.
Una jornada cívica sin restricciones
Por primera vez en varias décadas, Chile vivirá una elección sin ley seca, medida que busca conciliar el ejercicio del voto con la normalidad económica y social.
Las autoridades recordaron que el objetivo de esta reforma es facilitar la participación ciudadana, sin imponer restricciones innecesarias, y reforzar el carácter cívico y voluntario del proceso electoral.
La invitación del Servel y del Gobierno es clara: participar con responsabilidad, informarse previamente y ser parte activa del proceso democrático.
