Justicia de La Araucanía rechaza solicitud de libertad condicional para Celestino Córdova
El Poder Judicial de La Araucanía ha rechazado la solicitud de libertad condicional presentada por la defensa del machi Celestino Córdova, quien cumple una condena de 18 años por su participación en el incendio que terminó con la vida del matrimonio Luchsinger-Mackay en 2013. El fallo, conocido esta semana, mantiene al líder mapuche recluido en el Centro de Estudio y Trabajo (CET) de Vilcún.
El caso Luchsinger-Mackay marcó un antes y un después en la historia reciente de la región. El incendio intencional, ocurrido el 4 de enero de 2013 en la comuna de Vilcún, generó amplio impacto político, social y judicial, abriendo un debate nacional sobre violencia rural, conflicto territorial y justicia indígena. La condena de Córdova se concretó en medio de un proceso judicial extenso, con amplia cobertura mediática y posturas contrapuestas tanto en el ámbito político como entre organizaciones mapuche y gremiales.
La solicitud rechazada
La defensa de Celestino Córdova argumentó que el machi ha cumplido más de dos tercios de su condena —más de 12 años— y que, por lo tanto, cumple con los requisitos para optar a una libertad condicional bajo supervisión. Sin embargo, la sala del tribunal determinó que no concurren las condiciones para acceder a este beneficio, desestimando por segunda vez consecutiva la petición de la defensa.
En este contexto, Cristina Romo, vocera de comunidades mapuche que apoyan al machi Celestino Córdova, expresó su rechazo a la decisión judicial. “Una vez más, le han negado la libertad condicional a pesar de llevar más de 12 años secuestrado y cumplir con los requisitos”, afirmó, cuestionando la imparcialidad del proceso y denunciando lo que considera una forma de persecución política.
Una figura clave del mundo mapuche
Durante su permanencia en el CET de Vilcún, Celestino Córdova ha continuado ejerciendo su rol espiritual como machi, ofreciendo orientación a miembros de su comunidad y enseñando mapudungun, como parte de su compromiso con la cultura mapuche.
Para muchos, su figura representa no solo una referencia religiosa, sino también política, especialmente en el contexto de las demandas de autonomía territorial, derechos lingüísticos y reconocimiento constitucional del pueblo mapuche. Para otros sectores, sin embargo, su condena sigue siendo un punto de referencia para exigir una aplicación estricta de la ley frente a hechos de violencia rural.
Nuevo intento en el segundo semestre
La defensa legal de Celestino Córdova ya ha anunciado que volverá a presentar una nueva solicitud de libertad condicional en el segundo semestre de este año. Este nuevo intento podría abrir otro capítulo en la compleja historia judicial del machi y pondrá a prueba nuevamente los criterios con que el sistema penal chileno evalúa estos casos, especialmente cuando involucran a actores con un rol cultural o espiritual significativo.
El fallo mantiene en tensión las posiciones opuestas respecto al caso. Por un lado, quienes consideran que el cumplimiento de los requisitos legales debería ser suficiente para conceder beneficios carcelarios, y por otro, quienes sostienen que la gravedad del delito amerita que se cumpla la totalidad de la pena privativa de libertad.
Implicancias regionales y nacionales
Más allá del caso puntual, la decisión del tribunal se inscribe en una narrativa mayor sobre la relación entre el Estado chileno y los pueblos originarios, el tratamiento judicial de los conflictos territoriales y el rol del sistema penal en contextos sociopolíticos marcados por la desconfianza.
A nivel local, el rechazo a la solicitud refuerza el ambiente de polarización en La Araucanía, donde coexisten visiones profundamente distintas sobre justicia, territorio, memoria y reparación. Mientras tanto, las comunidades que apoyan al machi Celestino Córdova insisten en que su permanencia en prisión es una señal del trato desigual que reciben los líderes indígenas en Chile.
