Libertad condicional para el agresor de Nabila Rifo genera debate

Libertad condicional para el agresor de Nabila Rifo genera debate nacional

En medio de la conmoción pública, Mauricio Ortega, condenado por la brutal agresión contra Nabila Rifo, salió de la cárcel tras obtener el beneficio de libertad condicional. La decisión fue adoptada por la Comisión de Libertades Condicionales de la Corte de Apelaciones de Coyhaique, según informó Radio Bío Bío.

Ortega cumplía una pena de 18 años de prisión en el penal de Puerto Aysén, luego de que la Corte Suprema rebajara su condena original de 26 años, eliminando el delito de femicidio frustrado y manteniendo las penas por lesiones graves y gravísimas. Su caso marcó profundamente la agenda nacional al visibilizar la violencia extrema contra las mujeres y abrir un debate sobre la protección estatal en estos delitos.

La comisión que revisó su solicitud analizó 36 postulaciones de internos provenientes de recintos penitenciarios de Coyhaique, Puerto Aysén, Chile Chico, Cochrane y del Centro de Educación y Trabajo Valle Verde, otorgando el beneficio a 24 de ellos, incluido Ortega.

Reacción del Gobierno y medidas de resguardo

La ministra de la Mujer y Equidad de Género, Antonia Orellana, se refirió al caso y expresó su preocupación por la decisión judicial. “La nueva Ley 21.675 precisamente nos ha permitido que casos como el de Mauricio Ortega contra Nabila Rifo tengan una calificación jurídica adecuada, que es femicidio frustrado”, sostuvo la autoridad.

La secretaria de Estado informó además que el Ministerio solicitó reforzar las medidas de protección para Nabila Rifo, quien reside en Coyhaique. “Hemos solicitado medidas extra de protección para la señora Rifo en la ciudad, como corresponde en este tipo de situaciones”, añadió Orellana.

Un caso que marcó un antes y un después

El ataque contra Nabila Rifo, ocurrido en 2016, conmocionó al país por su brutalidad. La mujer fue golpeada, arrastrada y sufrió la mutilación de ambos ojos, un hecho que generó amplio rechazo social y una ola de demandas por justicia y mayores sanciones a la violencia de género.

Durante el juicio, el Tribunal Oral de Coyhaique condenó a Mauricio Ortega a 26 años de prisión, pero años más tarde la Corte Suprema redujo la pena a 18 años, al recalificar los hechos.

La liberación del agresor ha despertado nuevas críticas hacia el sistema judicial y los mecanismos que permiten otorgar beneficios carcelarios en casos de violencia extrema. Diversas organizaciones feministas han expresado su indignación, señalando que decisiones como esta “revictimizan” a las mujeres que sobreviven a ataques de este nivel.

El llamado a no olvidar el caso de Nabila Rifo

El nombre de Nabila Rifo se transformó en un símbolo de resistencia y en un punto de inflexión para la política pública sobre violencia de género en Chile. Su historia impulsó reformas legales y la creación de programas de protección a víctimas en riesgo vital.

Hoy, con el regreso a las calles de su agresor, el caso vuelve a recordar los desafíos pendientes en materia de justicia con perspectiva de género y la urgencia de revisar los criterios para conceder libertades condicionales a condenados por delitos de extrema violencia.